
Este artículo no incluye cifras cerradas. En Canarias, las convocatorias de eficiencia energética cambian cada año y una cantidad escrita hoy queda obsoleta en semanas. Es preferible evitar números que generan falsas expectativas a largo plazo. Lo que sí resulta útil es entender la mecánica administrativa, porque ahí es donde más gente pierde dinero o ve rechazada su solicitud.
La clave está en el orden: la solicitud debe presentarse antes de emitir la factura final y se requiere un certificado energético previo y posterior a la obra. El Gobierno de Canarias publica estas ayudas y sus condiciones. Además, existe el sistema de certificados de ahorro energético, que no se tramita como subvención pública, sino que la empresa instaladora aplica directamente como descuento en el presupuesto al entregar los títulos. No siempre ambas vías son compatibles.
Quién convoca las ayudas de eficiencia energética aquí
En esta comunidad autónoma, las convocatorias de eficiencia energética no salen en los portales estatales ni en el BOE general. Las publica directamente el Gobierno de Canarias. Esto significa que el calendario real y la lista exacta de requisitos técnicos solo están validados allí. Si consultas un agregador nacional, es probable que encuentres fechas desfasadas o condiciones que aquí no aplican, porque la gestión territorial es distinta.
La consecuencia práctica es clara: no te fíes de lo que veas en webs generalistas. Antes de firmar nada con una empresa instaladora, verifica en la web oficial canaria si hay convocatoria abierta para tu caso concreto. Recuerda que la solicitud debe presentarse antes de emitir la factura final y que necesitas el certificado energético tanto previo como posterior a la obra.
Además, existe otra vía que funciona diferente: los certificados de ahorro energético. Aquí no se solicitan como subvención pública, sino que la empresa instaladora los aplica como descuento directo en el presupuesto. Ojo, porque no siempre son compatibles con las ayudas del Ejecutivo regional; conviene preguntar al profesional qué combina mejor en tu situación específica.
El orden importa: solicitud antes que factura
En las convocatorias de eficiencia energética del Gobierno de Canarias hay un requisito que se olvida con frecuencia: la solicitud debe estar registrada antes de emitir la factura. Es tentador ignorarlo cuando el instalador tiene hueco esta misma semana y quieres aprovecharlo, pero saltarse ese orden suele costar el dinero de la ayuda. Si el papel llega después del cobro, la administración rechaza el expediente por no cumplir los plazos administrativos.
No basta con tener prisa; hace falta verificar quién presenta la documentación y en qué fecha exacta lo hace. El certificado energético también debe constar antes y después de la actuación para demostrar el cambio. En casos donde la obra incluye rehabilitación de vivienda o depende de cómo se contrate, el tipo de IGIC aplicable puede variar, otro detalle que conviene desglosar en línea aparte. Comprobar estas fechas evita perder una subvención que ya contabas como parte del coste final.
Certificado energético antes y después, y quién lo firma
En la provincia de Las Palmas, el certificado energético cambia de lectura porque aquí casi nadie enciende los radiadores en invierno. La demanda real es agua caliente sanitaria diaria y, si hay piscina, refrigeración puntual con fancoils o conductos. Por eso, el documento que emite un técnico habilitado debe reflejar esa realidad: no vale comparar metros cuadrados, sino litros a 45 grados y horas punta. Antes de contratar ninguna obra, conviene tener claro qué exige la normativa local para que el instalador pueda dimensionar bien el equipo, que suele salir más pequeño y barato que en climas fríos.
Si accedes a ayudas del Gobierno de Canarias, necesitarás dos certificados: uno previo a la actuación y otro posterior que acredite la mejora. Guarda desde el primer día toda la documentación técnica, facturas desglosadas con IGIC y las fotos de la instalación. Sin ese papel ordenado, tramitar una subvención se complica, aunque el descuento por certificados de ahorro energético lo aplique directamente quien factura. Verifica siempre quién firma y qué datos aporta sobre la eficiencia produciendo ACS, ya que es donde realmente se juega la rentabilidad en islas como Lanzarote o Fuerteventura.
Certificados de ahorro energético: un descuento, no una solicitud
Al recibir ofertas de aerotermia en Gran Canaria, Lanzarote o Fuerteventura, fíjate bien en el concepto del descuento. El sistema de certificados de ahorro energético no funciona como una subvención que tú tramitas ante la administración; es la propia empresa instaladora quien lo aplica restando dinero al presupuesto final. No tienes que rellenar solicitudes ni esperar resoluciones para beneficiarte de esta vía, pero conviene preguntar explícitamente si esa rebaja ya está incluida en la cifra que te presentan.
Esta distinción importa porque las ayudas del Gobierno de Canarias y los certificados de ahorro no siempre son compatibles entre sí. Si un instalador te ofrece ambas cosas sumadas, desconfía: suele haber un error de cálculo o una letra pequeña que excluye la acumulación. Antes de firmar, confirma qué mecanismo está usando cada oferta y asegúrate de no estar pagando dos veces por lo mismo o perdiendo el derecho a solicitar la ayuda pública por haber aceptado un descuento privado incompatible.
El IGIC no es una ayuda, pero cambia la cifra final
Aquí la factura no lleva IVA, sino IGIC. Este impuesto indirecto tiene dos tipos que te van a interesar al comparar ofertas: el general del 7 % y el reducido del 3 %. La duda surge porque no es automático; lo que entra depende de cómo se concrete el contrato con los instaladores y de si la actuación computa como rehabilitación de vivienda. Esa calificación fiscal no la decides tú, sino quien emite la factura, así que conviene aclararlo antes de firmar cualquier compromiso en Gran Canaria, Lanzarote o Fuerteventura.
La diferencia entre aplicar un tres por ciento o un siete sobre una instalación de aerotermia puede cambiar bastante el total final, aunque no sea tan evidente si solo miras el precio base. Por eso, exige siempre que aparezca desglosado en una línea aparte. No aceptes cifras globales sin detalle, porque si luego resulta que la empresa ha calculado mal el tipo impositivo, tendrás problemas para justificar el gasto ante Hacienda o para cuadrar tus cuentas. Pedir ese desglose ahora te evita sustos después.
Qué carpeta conviene tener montada antes de pedir presupuesto
Antes de contactar con una empresa instaladora, conviene tener a mano los datos catastrales y el certificado energético actual. También sirven unas fotos claras del cuadro eléctrico y del lugar donde irá la unidad exterior: en un tendedero estrecho de Las Palmas o bajo el mar de nubes de Arucas, el espacio disponible condiciona la máquina que cabe. Si el anclaje toca fachada o cubierta, adjuntar la autorización de la comunidad evita frenos administrativos; sin ese permiso, la oferta se queda en papel mojado.
Reunir esta documentación permite al técnico calcular el equipo por litros diarios a 45 grados y horas punta de ACS, no por metros cuadrados. En zonas costeras como Maspalomas o Tías, donde la sal marina exige materiales específicos, saber qué hay detrás de la pared acelera el precio. Cuanto más completo esté el dosier, menos visitas previas hará falta y antes recibirá usted una cifra realista, desglosando el IGIC y aclarando si procede algún descuento vía certificados de ahorro energético.